Análisis y Desarrollo Político

Calidad de Empleo

Pinterest LinkedIn Tumblr

Propuestas para mejorar las condiciones del trabajador. A lo largo de estos últimos diez años, se han desarrollado políticas de empleo para disminuir el índice de desempleo; la creación de empleos de calidad ha sido incorporada a la agenda como una prioridad que incide en todos los aspectos de la vida de los trabajadores, repercute en las motivaciones personales y profesionales y aumenta el nivel competitivo del país.

El desafío para las políticas públicas es generar la complementariedad de continuar con la producción, manteniendo y acrecentando los puestos de trabajo. 

A medida que el desempleo disminuye, las posibilidades y alternativas de explotación y flexibilización se acortan. Tener trabajo implica contar con un ingreso que permite cubrir necesidades básicas y complementarias para llevar una calidad de vida deseable.  La calidad en el empleo es una demanda del trabajador que implica trabajo registrado, trabajadores cubiertos por el sistema de seguridad social bajo condiciones y medio ambiente de trabajo que proteja la vida y la salud,  además de ser deseable los puestos calificados, donde se puedan desarrollar tareas con mayor autonomía; en resumen, empleos con un nivel de satisfacción y estabilidad para que cada trabajador pueda planificar su futuro.

A su vez,  la calidad en el empleo permite acrecentar la productividad. El hecho de que crezca la economía de un país, implica que crece la cantidad y calidad de trabajo. Y viceversa, cuando más cantidad de gente esté trabajando, más amplia será la producción de bienes y servicios del país. La ventaja con que cuenta Argentina, es que es un país relativamente despoblado y necesita el trabajo de todos sus habitantes para el crecimiento regional y para mejorar las condiciones de vida de cada uno de ellos. 

La posibilidad de evadir costos laborales es un recurso que lamentablemente emplean muchos emprendimientos, no solo los más pequeños sino incluso las grandes empresas, que cuentan con empleados en situación de informalidad laboral. El trabajo informal de personas con bajos ingresos y calificaciones medias o bajas, no cubierto por las normas laborales, escapa al control y las estadísticas oficiales y con ello se pierde información importante para implementar políticas públicas. 

La herramienta más difundida para obtener la información pertinente sobre el trabajo informal, es la encuestas permanentes de hogares y, en particular, las preguntas referidas a la inserción laboral de los individuos, que permiten relacionar el nivel de ingresos, de instrucción de los trabajadores, el tipo de establecimiento en que trabajan y las condiciones laborales. La información estadística permite la elaboración de políticas tanto de empleo respecto a la cantidad como a la calidad. 

Estas políticas implican mantener los puestos de trabajo y por ende, la producción. Pretenden controlar el cumplimiento de la normativa laboral respecto al trabajo registrado, los aportes y contribuciones a los organismos de la seguridad social, las auditorías a las obra sociales. Puede resultar una decisión antagónica la de preservar los puestos de trabajo o hacer que se respeten las leyes laborales. En este sentido, la acción del sector público no debe basarse en el control por penalización exclusivamente, sino en implementar tareas de asesoramiento y prevención, sobre todo en referencia a los emprendimientos de menores recursos. Las cargas sociales resultan muy altas para las empresas de menor dotación. Es útil hacer diferenciaciones entre tipos y capacidades de empresas.  El desafío para las políticas públicas es generar la complementariedad de continuar con la producción, manteniendo puestos de trabajo. 

A medida que se esclarezca la información sobre  las motivaciones de los empresarios para evadir normas legales, así como visualizar los obstáculos de la integración de las pequeñas y medianas empresas en el flujo formal de la economía, serán posibles las medidas a tomar respecto a la calidad en el empleo. Además, la desinformación del empleador y de los trabajadores sobre el conjunto de las condiciones laborales, limita la inversión en la contratación de empleados. 

El sector formal está íntimamente relacionado con el sector informal. Existen  mecanismos de tercerización tanto para mejorar los bienes y servicios como también, para evadir responsabilidades. El abuso de los tres meses de período de prueba donde se forman puestos rotativos, la deformación de las pasantías, los problemas de sobreocupación donde las empresas formales se manejan con dinámicas de trabajo que superan las 8 hs de trabajo y donde las horas extras son realizadas de manera exigible y no voluntaria por parte del trabajador, provocan un perjuicio para los derechos del empleado. Éstas prácticas no deberían normalizarse. En este sentido, la problemática se basa en la administración deficiente de las empresas, en las decisiones tomadas sin auditorías y en el no acompañamiento del crecimiento productivo con la contratación laboral. 

Según estudios de la OIT, los servicios de apoyo a las empresas que pueden ayudar de manera significativa al establecimiento y la operación de una microempresa, cooperativa, son el crédito, la formación en gestión de la productividad para microempresarios, la formación técnica y la capacitación laboral de los trabajadores, la información sobre los mercados y el apoyo para la comercialización, la tecnología, las incubadoras de empresas, el fomento de vínculos entre empresas y entre sectores, incluida la subcontratación y los servicios de orientación.

Los créditos que se otorguen a través de políticas públicas pueden tener carácter de interrelación más que de prestamistas. Además, es importante lograr que los beneficiarios se sientan identificados con los programas que se implementen para generar mayor compromiso.  Los microcréditos entregados a grupos con garantía solidaria resultan ser más exitoso que cuando se entregan a una persona individual. Por supuesto que los créditos deben concederse con control de sus finalidades.

La integración en la modernidad y tecnologías responsablemente utilizadas, permiten dirimir las desigualdades. Compromete al desarrollo productivo y permite la competitividad. Es importante fomentar las empresas que tengan capacidad de expansión, promover la creación y fortalecimiento de empresas competitivas.  Es necesario que estas pequeñas y medianas empresas se articulen de manera cooperativa con las más grandes, como proveedoras o a través de distintos tipos de contratos entre las mismas. Las pequeñas empresas son proclives a generar empleo de manera relativamente acelerada. 

Los monopolios y los oligopolios utilizan tecnologías intensivas que generan pocos nuevos empleos. Ejercen presiones sobre las decisiones a largo plazo de políticas económicas para que no aumenten los salarios cuando el mercado de trabajo se acerca a la condición de pleno empleo. El desempleo es explicado en buena medida, por la concentración de la producción. El crecimiento sostenido del PBI no debe consolidar la concentración económica en los grandes grupos empresarios. Es posible una política de redistribución de ingreso dirigida a acrecentar la equidad. 

Las interrelaciones regionales e institucionales son necesarias al momento de intercambiar información.  Las medidas económicas a nivel institucional regional, tomadas de acuerdo a la información sobre generación de empleo, puede favorecer la calidad de las decisiones. Es fundamental la cooperación horizontal entre los actores, que permita el intercambio de información y la  investigación conjunta. 

La capacitaciones en formación de gestión y técnicas organizacionales deben fomentar modelos de organizaciones dirigidas al reconocimiento de los trabajadores, a la motivación e identificación de los mismos con la organización, la capacitación continua, la posibilidad de autonomía y ascensos, además de considerar las condiciones mínimas indispensables y plantearse un piso de condiciones laborales esperables para continuar con políticas superadoras.

Los servicios que se brinden desde distintas organizaciones, pueden alinearse a incluir mejoramiento de la gestión de microempresas, gestión de personal, incorporación y ventajas de contener trabajadores registrados, gestión administrativa para el aumento de la productividad, capacitación técnica, capacitación contable y financiera, técnicas de identificación de mercados. Por otro lado, los registros contables no solo hacen a la legalidad de la actividad sino también y fundamentalmente, a la eficiencia, permanencia y crecimiento de las empresas. En el sistema tributario, el énfasis debería estar en postergar el objetivo de aumentar las recaudaciones y usar el registro impositivo como mecanismo para habilitar empresarios a registrar sus asuntos contables y generen beneficios que eventualmente puedan resultar también en ingresos para el Estado. 

En algunos países de Latinoamérica se implementó el servicio de certificación de calidad de las empresas pequeñas como condición para que puedan ser beneficiarias de compras, insumos o servicios estatales complementadas con las exigencias de cumplimiento legal y que se traten de actividades con posibilidades de desarrollo. 

Otro de las condiciones para generar empleos de calidad se relaciona con las condiciones y medio ambiente de trabajo. Procurar un adecuado CyMAT es responsabilidad del empleador en la inversión y control, de los sindicatos en la intervención específica de su sector, y la administración y control estatal siendo fundamental la capacitación permanente de parte de cada uno de estos actores. Las empresas deberían contar con oficinas que brinden información, formación y asistencia técnica sobre CyMAT. Los acuerdos sobre esta materia pueden resultar de parte de las asociaciones de empleadores y trabajadores de la rama de actividad pertinente y de profesionales de seguridad laboral. Tener  empleados registrados e invertir en reducir las enfermedades y accidentes laborales, además de implicar una responsabilidad legal y social, se concuerda con la reducción de demandas judiciales a empleadores. 

Los bajos niveles tecnológicos, las relaciones laborales irregulares y la falta de capacidad de inversión tienden a incrementar la exposición de los trabajadores a accidentes y enfermedades profesionales. La calidad del empleo es buena para la rentabilidad de cualquier tipo de empresa. 

Laura Susana Sánchez
Analista de CECREDA


Write A Comment