Análisis y Desarrollo Político

Elecciones Constituyentes y territoriales en Chile: ¿Reconfiguración de la arena partidaria o profundización de la crisis de los partidos políticos?

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Las elecciones de Constituyentes y de autoridades territoriales en Chile el pasado 15 y 16 de mayo evidenciaron un cambio en la arena política partidaria tradicional y en la participación electoral. En estos comicios que se votó por Constituyentes, Alcaldes, Concejales y Gobernadores implicaron al menos dos aspectos: por una parte, se produjo un quiebre en las fuerzas dicotómicas de las coaliciones tradicionales; y por otra, la deslegitimación de los partidos políticos mediante la gran presencia de candidaturas independientes. Pero por sobre todo, los resultados fueron una invitación a repensar el rol de los partidos políticos y la profundización de la democracia.

Quiebre en las fuerzas dicotómicas de las coaliciones tradicionales.

Respecto al quiebre de la dicotómica organización electoral chilena es necesario mencionar que, desde el retorno a la democracia (liberal representativa) en 1990, la concentración electoral en las distintas escalas territoriales ha estado concentrada en dos grandes coaliciones: la Nueva Mayoría (previamente Concertación de Partidos por la Democracia), la cual ha aglomerado a los partidos de las fuerzas de centro-centro izquierda; por otro lado, la coalición de partidos de la derecha conservadora Chile Vamos (para estas elecciones Vamos por Chile). Sin embargo, el escenario de hoy es muy distinto, la emergencia de una tercera fuerza electoral ha roto ese esquema y ha puesto en jaque los jugosos réditos que han sacado las coaliciones tradicionales en estos últimos 30 años, con esto nos referimos a la irrupción de la coalición  de izquierda y centro-izquierda Frente Amplio, conglomerado político que nació recién el año 2017, compuesto por pequeños partidos formados por ex dirigentes estudiantiles y movimientos sociales.

En las recientes elecciones el Frente Amplio irrumpió sorpresivamente, transformandose en la tercera fuerza electoral en las distintas papeletas. Es importante reconocer que no ha sido una presencia rotunda o consolidada, pero da señales de un cambio en la configuración de la arena partidaria. Para ejemplificar esta situación podemos desglosar por papeleta electoras:

Constituyentes:

En la importantísima elección de Constituyentes (155 constituyentes encargados de redactar la futura Constitución Política) que fue impulsada desde la sociedad civil con el estallido social de octubre de 2019, gran parte de los expertos electorales daban por ganadores a la lista de la ex Concertación y de la Derecha, después de todo, desde el retorno a la democracia han sido los bloques políticos que se han alternado en el poder. Sin embargo, la gran sorpresa fue el buen desempeño que obtuvo la Lista del Pueblo y la Lista de Apruebo Dignidad, compuesta por el Partido Comunista (PC) y los partidos del Frente Amplio (FA).

            Elecciones Constituyentes 2021

LISTASAsientosporcentajes
Vamos por Chile3723,9%
Apruebo Dignidad (Independientes)2818,0%
Lista del Pueblo (FA+PC)2717,4%
Lista del Apruebo (Nueva Mayoría2516,1%

Fuente: www.servel.cl

Dentro de la lista de la coalición tradicional de la Nueva Mayoría (Lista del Apruebo), llama la atención el pésimo desempeño electoral de la Democracia Cristiana (DC), que en esta elección se redujo a su mínima expresión, logrando un solo constituyente. La DC junto con el Partido Socialista (PS) han marcado la política chilena durante más de medio siglo, por eso se señala que estos comicios estarían marcando un antes y un después en el sistema de partidos chileno.

Con el plebiscito de 1988, que marcó el fin de la dictadura de Pinochet, también se generó una suerte de clivaje Democracia v/s Autoritarismo, donde se articularon y ordenaron los diferentes partidos políticos. De ese proceso surgieron partidos nuevos, como el PPD (un partido de izquierda de socialdemocracia) y los partidos de derecha que surgieron bajo el alero del régimen de Pinochet: la UDI y Renovación Nacional (Vamos Chile). Hasta el año 2017, éstas fueron las fuerzas hegemónicas en la política chilena, sin embargo, en las parlamentarias de ese año surgió una nueva coalición política: El Frente Amplio, que intentó replicar otras experiencias de izquierda, como el Podemos español. Por eso se habla que hoy Chile estaría recuperando su configuración partidaria de tres tercios que existió hasta antes del Golpe de Estado: un eje de izquierda (PCCH, FA, Movimientos sociales), un centro político (los partidos de la Nueva Mayoría), una derecha (partidos de ChileVamos).

Territoriales:

En las territoriales, el FA alcanzó una presencia relativa que dio una señal de cambio, al menos a corto plazo y se sostiene en tres dimenciones: 1) se vislumbra un proceso de institucionalización del conglomerado, logrando ubicarse como tercera fuerza electoral en los distintos niveles territoriales: Local (Alcaldes y Concejales) 7,8% y Regional (Gobernadores) 16,5%; 2) alcanza sectores claves de presencia electoral (Valparaíso, Metropolitana y Libertador Bernardo O´Higgins. Zona Centro del país); y 3) busca consolidarse como opción presentándose sin pactos o alianzas, evidenciando el peso por sí mismo (en las Constituyentes decide ir acompañado con el Partido Comunista).

Presencia significativa de candidaturas independientes

Se evidencia en las elecciones territoriales un aumento en un 200% de candidaturas independientes electas respecto a las territoriales del 2016. En general, se presentaron candidaturas independientes en todos los pactos, inclusive en aquellos que participaban partidos tradicionales. Esto último generó en candidatos a Concejales comunales que no fuera lo suficientemente transparente la presentación de pactos que ocultaron alianzas con partidos tradicionales (la lista Unidos por la Dignidad, presentaron candidatos independientes, sin embargo representaba un pacto electoral entre el Partido Progresista PRO, Democracia Cristiana DC y Ciudadano – centro derecha). Pero la avasalladora presencia de candidaturas independientes en las distintas papeletas fue el cercano al 30% como promedio de porcentaje de votos. 

            Lo de las candidaturas independientes, aquellas fuera de pactos electorales, fue una cruda señal de lo deslegitimados que se encuentran los partidos políticos, ¿a caso no llama la atencion que incluso dentro de los pactos tradicionales aparecieran candidatos denominados “Independiente PS”? La señal es clara, para competir en las urnas, mientras más alejada tu candidatura de los partidos políticos, más chances podría tener.

Reflexiones Finales

Ya sea por la emergencia de una tercera fuerza de izquierda y la presencia significativa de candidaturas independientes, al parecer hay una reconfiguración de la arena partidaria con giro hacia la izquierda; además, del reflejo de una profundización de la crisis de los partidos políticos. Lo cual debiera conllevar a repensar la democracia liberal representativa y quizás ampliar las fuentes de representación ya no sólo mediante los partidos políticos sino también, a través de otras organizaciones de la sociedad civil.

Otro resultado de las cuatro elecciones fue el “triunfo” de la abstención: un 56,6% del electorado en la de constituyentes, la más relevante. Es un aumento de dos puntos porcentuales respecto de la primera vuelta en las presidenciales de 2017 y de seis puntos sobre el plebiscito del 25 de octubre de 2020, que confirmó el proceso constituyente, cuanto participó el 50,9%. Más de un millón de votantes se desplazaron al abstencionismo en siete meses (7.527.996 y 6.467.978, respectivamente). Otra conclusión, es que las elecciones desnudaron el debilitamiento de los partidos de centroizquierda de la ex Concertación y los de derecha “Chile Vamos” (que integró al Partido Republicano en su lista) y fortalecieron a la nueva izquierda (Frente Amplio) y al PC. Los de la ex Concertación eligieron 25 convencionales (16,1%), menos que los 28 (18%) de la nueva izquierda (Frente Amplio y PC) y los 37 de la derecha (23,8%), que no logró el tercio para ejercer un poder de veto en la Convención Constitucional. Si estos resultados se replican en la futura elección presidencial y parlamentaria del mes de noviembre, estaríamos ya hablando de un nuevo ciclo en la política chilena, ciclo que comenzó hace más de 30 años, con la recuperación de la democracia.

Crístian Arriagada
Cientista Político
Luis Trigo
Cientista Político

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