Análisis y Desarrollo Político

Un nuevo presidente para Chile

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 Tres consideraciones sobre su significancia en la historia política nacional post dictadura.

El 19 de diciembre de 2021 se realizó la segunda vuelta de la elección presidencial en Chile, cuyo vencedor fue Gabriel Boric Font en representación de la lista de centro-izquierda, Apruebo Dignidad. 

Pero ¿quién es Gabriel Boric? 

Es el Presidente electo más joven en la historia de Chile, con 36 años asumirá en marzo de 2022 la dirección del Gobierno Nacional. Sin embargo, su desarrollo como líder político es bastante holgado en muy poco tiempo. Podemos destacar  su periodo universitario en el cual lideró la presidencia de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH), posicionándose como uno de los representantes del movimiento estudiantil que se levantó en el año 2011 durante el primer mandato de Sebastián Piñera, quien hoy le entrega el mandato: ¿paradójico, no? Para el estallido social de octubre de 2019, Boric cumplió un rol activo en el cuestionado Acuerdo por La Paz Social y la Nueva Constitución que involucró a los distintos partidos políticos de izquierda a derecha parlamentaria, evitando así una escalada mayor del conflicto social.

Qué significa el triunfo de Boric para la historia contemporánea chilena? 

Una tesis inicial es que tanto el Plebiscito por una Nueva Constitución como el triunfo electoral de una centro-izquierda joven (pensemos que la componen en su mayoría por pequeños partidos políticos con menos de 10 años de vida electoral – salvo el viejo “panzer” del Partido Comunista de Chile), son consecuencia de una ausencia, o al menos carencia, de semejanza entre los patrones de comportamiento de la sociedad respecto a los patrones de comportamiento de las instituciones políticas. Disonancia que estuvo subyacente desde el retorno a la democracia. 

¿La sociedad post dictadura cambió o emergió? Es algo que no se puede definir aún con claridad, pero podemos ver que lo único que no cambió fue el entramado institucional y sus agentes.

Una segunda tesis que podemos plantear es que el triunfo de Boric viene a consignar el cierre de la institucionalización del estallido social. 

Podríamos  destacar cronológicamente este proceso de institucionalización en tres bloques muy claros: 

  1. El Acuerdo por La Paz Social y la Nueva Constitución
  2. Plebiscito por una Nueva Constitución 
  3. El triunfo de Boric en las elecciones presidenciales.

La institucionalización de la crisis social ha impactado en la intensidad del conflicto, llevando a las demandas al ámbito más formal de la política, “electoralizando” el descontento social. 

En una entrevista reciente para la BBC News, Boric afirma:

Creo que representamos una energía generacional de transformación que ha aprendido en el camino a valorar la historia que nos constituye. Representamos aire fresco, juventud, novedad, pero con conciencia del encadenamiento histórico de los procesos. Representamos también que el statu quo o el conservadurismo es lo que peor le puede venir a Chile en estos momentos”

Un discurso que da señales de la necesidad por parte de la institución política de asemejarse a los patrones de comportamiento de la sociedad, pero a la vez de la cooptación política del descontento social: asunto que permea el camino a una sociedad más participativa y autogestionada.

La tesis final se enmarca en el ámbito de la agenda pública con la cual llegará a asumir en marzo, complejidades que impelen a dar un “giro de timón” al modelo actual de enfrentar las crisis, una agenda que está constituida por urgencia en tres tópicos – por mencionar algunos:

 1) Crisis migratoria y el conflicto mapuche, ambos se incorporan en una dimensión territorial que ha ido escalando exponencialmente

 2) El contexto económico que se presenta por lo menos con un aumento en la inflación, conllevando al Banco Central de Chile a subir la tasa de interés, elevándola en su nivel más alto desde el año 2009, impactando en el acceso a vivienda a través de créditos hipotecarios encarecidos, en consecuencia, aumento de los precios de arriendo y terrenos frente aumento de la demanda

3) El contexto sanitario con la llegada de la nueva variante Omicrón que sube exponencialmente, llegando a una tasa de positividad cerca del 20% diaria, la más alta en toda la pandemia vivida a nivel nacional. 

En este contexto, la política requiere políticas más radicales, no menos dialogante, sino cambio en la estrategia que implica un gobierno más ciudadano y con capacidad de dar confianza y contención.

Finalmente, vemos una sociedad que manifestó su diferencia con la realidad institucional y por tanto la arena política se ve obligada a encajar. Gabriel Boric representa ese agente de cambio que puede dar el “punta pie inicial” – si le va bien- hacia un modelo de sociedad y sistema político progresista, a mediano y largo plazo. 

No cabe duda que el comienzo será difícil y las promesas de campaña no podrá cumplirlas a cabalidad y cumplirlas a veces no es lo mejor, sobre todo cuando se hacen en contextos distintos a cuando se ocupa el cargo, pero más allá de esa particularidad, pueden venir tiempos de cambio y mucho diálogo.

Luis Trigo

Cientista Político UARCIS

Magister en Investigación en Ciencias Sociales UBA

 Fuente: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-60083855

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